Saludo de Directora

PALABRAS DE LA DIRECTORA

Querida comunidad del Instituto Santa María de Santiago:

Comenzamos un nuevo año escolar encomendándonos al Dios de la vida, quien nos impulsa a llevar adelante este proyecto que fundaron muchos años atrás las primeras religiosas de la Congregación de Jesús y que hoy con su presencia en nuestra comunidad, junto a nosotros los laicos nos sentimos llamados a seguir compartiendo la Misión de educar jóvenes con una sólida formación y que se sientan llamados a servir mejor ahí donde les corresponda desempeñarse en su vida adulta.

El contexto actual por el cual atraviesa nuestro país, nos interpela y motiva a llevar la mirada hacia nuestra comunidad para preguntarnos ¿qué nos identifica?, ¿cuál es nuestra riqueza comunitaria, con la cual seremos capaces de ser buena noticia para la sociedad actual?

En esta respuesta aparece la poderosa imagen de nuestra fundadora: “Mary Ward” , su profundo amor por Jesús y su testimonio valiente en su tiempo y contexto histórico.

Quiero invitarlos este año a volver nuestra mirada a aquella fuente inagotable tanto a su biografía como a su espiritualidad, ya que saber de “dónde venimos” nos inspira el “hacia donde vamos”.

En este mensaje de inicio quiero recordar 3 grandes rasgos del modo de proceder y de la espiritualidad de Mary Ward que nos pueden servir de motivación e impulso “vivificador” para mirar este año con esperanza:

  1. El liderazgo participativo: Mary Ward fue ella y sus compañeras. Sus proyectos, viajes y fundaciones, los emprendió en compañía, nunca ocupando un lugar central o personalista, de ello dan cuenta sus cartas y las imágenes de su vida en pinturas, en la cuales se le observa trabajando arduamente e inspirando siempre en compañía.
  2. Pionera en su contexto: “La mujer que vió el mañana” Este rasgo nos invita a mirar las oportunidades que existen de innovar. Una comunidad de Mary Ward tiene que aspirar a leer los signos actuales del tiempo y el contexto y dar respuestas nuevas y constructivas, que nos den más paz y más justicia.
  3. Religada a Dios: sus intuiciones fueron recibidas en la cotidianeidad: frente a un espejo, durante una enfermedad. Su experiencia espiritual nos dice con total claridad que ella encontró a Dios en todas las cosas y a todas en Él. Este rasgo, el más bello, nos muestra que su vida entera y que nuestra vida entera es profundamente sagrada y nos invita a estar atentos a los detalles que cada día nos trae el formar a los niños y jóvenes que se nos han encomendado.

Tenemos grandes deseos para este año, porque sentimos una profunda vocación por enseñar, porque además la fuente que nos inspira es una espiritualidad sólida, con un horizonte educativo claro y que se ha mantenido intacto en el tiempo. Tenemos un plan de gestión en desarrollo, elaborado de manera participativa.

Hay una comunidad docente comprometida y altamente preparada para tomar grandes desafíos en el “aprender más”, porque sabemos que mientras más y mejor formemos a nuestros estudiantes, mejor servirán en la sociedad.

Que este año esté lleno de nuestros mejores esfuerzos por ir avanzando en convertirnos en una comunidad que refleje nítidamente los rasgos del horizonte educativo de Mary Ward.

Que sea un gran año para todos!!

Angélica Caro Rodríguez
Directora
Colegio Instituto Santa María